
El que esto escribe no se llama Sganarelle, sino que se llama otra cosa, pero ha escogido este nombre para escribir esto que está escribiendo ahora y que sin duda alguna despertará las iras de la Interpol, la Cia y una tía abuela suya que es una señora de armas tomar.
Lleva el sujeto abriendo y cerrando blogs desde su más tierna infancia, fracasando con todos ellos ante Dios y ante los hombres. Ahora abre éste que es el último y esperemos el definitivo fracaso que le disuada de abrir ninguno más.
Cree que en este blog se hablará sobretodo de teatro, de cine, de cómicos, de payasos y de saltimbanquis; le hubiera gustado abrir un blog sobre el precio tan elevado que ha alcanzado la lata de sardinas en el mercado. Pero como el que esto escribe es titiritero y no sardina, casi prefiere hablar de eso, que es de lo que él sabe, y dejar que las sardinas abran su propio blog y que dejen de dar la lata.
También hablará este blog de otras cosas, cosas que sólo le interesarán a su autor, así nadie se enfadará, ni habrá polémica, ni todas esas cosas que gustan tanto en el internete.
Escojo, sin permiso, ese retrato hiperrealista que me hizo un amigo, que no sé si querrá que diga su nombre, para presidir esta presentación y espero que se lo pasen medianamente bien con el blog, yo, por mi parte, creo que me lo voy a pasar pipa.
Pues hala, queda inaugurado este pantano.
Hasta lo que aguante.