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martes, 1 de junio de 2010

Feliz Aniversario.

Estamos de suerte, parece que los problemas que habían sobre los derechos de las películas dirigidas y protagonizadas por Pierre Etaix y coescritas junto a Jean Claude Carrière, que hacían que estas fueran practicamente invisibles, se han terminado.Yoyo (1965) ya se ha estrenado en cine, esperemos que esto sea el principio de una reedición en dvd de sus obras y que estas lleguen a nuestro país.
Por lo pronto he encontrado este corto en Youtube, Feliz Aniversario (Heureux anniversaire, 1962)
Reconozco que es lo primero que he llegado a ver del "Buster Keaton francés" y me ha gustado mucho, Etaix coge la herencia de su maestro Jacques Tati y la mezcla con referencias al slapstick clásico, en un humor que a veces me recuerda al del humor gráfico mudo de los sesenta (Steinberg, Chaval y demás...) En este corto además se adelanta a su maestro, pues el tema de los atascos de tráfico Tati lo va a retomar en la película Traffic (1971)
Lo pongo aquí, por la sorpresa de poder ver algo de este clown, cómico y director al que hace tiempo quería encontrarme.





jueves, 6 de agosto de 2009

El caso de la canción escamoteada y convertida.

Si Laurel y Hardy son famosos en todo el mundo, seguramente uno de los países que más les quiere es Italia, allí Stanlio y Ollio, como los llaman los italianos, son tan recordados y queridos como cualquiera de los muchos cómicos grandes y extremadamente populares que el país en forma de bota ha dado (pienso en el principe Totó, por ejemplo)
Parte de ese éxito lo tienen los doblajes de sus películas, se podría hablar de todo un mundo en el que Stanlio y Ollio viven en un universo paralelo al de Laurel y Hardy, con aventuras parecidas y a veces completamente diferentes, fruto de montajes bizarros y bandas sonoras completamente inventadas frente a la original.

Un caso no demasiado extremo, pero sí bastante particular, ocurre con la película The flying deuces (1939) aquí conocida como Locos del aire y en Italia como I diavoli volanti.
Esta película tiene un momento musical típico del Gordo y el Flaco, recien enrolados en la legión extranjera, Oliver canta lo que parece una vieja canción del sur Shine on Harvest moon con el acompañamiento de una banda "improvisada", Laurel hace uno de sus bailes seguramente importados de su pasado en el vodevil.



Hay ejemplos de este tipo de cosas en otras películas, y aunque la canción es bonita, creo que este tipo de escena quedaba mucho mejor en películas anteriores como Laurel y Hardy en el oeste o De bote en bote donde la cosa parecía mucho más espontánea...

Pero he aquí la versión de Stanlio y Ollio, que cambian totalmente la canción por una tonadilla llamada Guardo gli asini che volano, la canción es bastante más divertida que la original y tiene la deferencia de convertir algunos de sus acordes en la famosa canción del Cuckoo que siempre identificó en todo el mundo a Laurel y Hardy. Stanlio y Ollio, siempre atentos, se toman la molestia de que si la canción original se queda corta, repetir el bailecito para que se ajuste en el tiempo y todo resuelto ¡Claro que sí!


viernes, 17 de julio de 2009



Me encanta esta rutina de Buster. Es la típica rutina que va in crescendo, un gag te lleva a otro en un ritmo constante de forma natural, casi ni te enteras, y de repente te estalla la risa. Keaton, era el maestro de este tipo de escenas; algunos de sus cortos mudos ni siquiera tienen argumento, es un dejarse llevar de situación a situación, pienso por ejemplo en Pamplinas nació el día 13, empieza con Buster intentando suicidarse, luego va de pesca, luego lo contratan para cazar un armadillo y acaba defendiendo un club de vacaciones de unos mafiosos malvados. Esto en otro cómico de la época, por ejemplo Larry Semon, sería un continuo saltar de gag en gag, pero en Buster siempre hay un algo (se llama construcción, creo) que te hace pensar que el absurdo es natural, que el surrealismo no es forzado y que pasa porque tiene que pasar.

Esta rutina que a mí me gusta tanto, es parte de la película Pest in West, de 1939. Es la primera que hizo en los estudios Columbia, y según dicen los expertos, la mejor. La Columbia estaba especializada en cortos cómicos que se hacían en cadena, muy rápidamente y de forma muy barata, el tipo de humor que se llevaba allí era violento y a veces más basado en el subrayado sonoro de los gags que en el gag en sí (sólo hay que ver cualquier corto de los Tres Chiflados) Buster no lo pasó bien en este estudio, el ritmo de producción no le dejaba preparar su trabajo como a él le gustaba, con el tiempo habló muy mal de estas películas, pero pudo darnos en ellas algunas joyas como esta que estamos viendo.

La mayoría de los libros de historia se equivocan con Buster, no fue ni el alcohol ni el sonoro lo que acabó con su carrera. Él seguía siendo el mejor constructor de gags de la historia de la comedia, como en sus películas, era el mundo que había a su alrededor lo que empeoraba, no él. Siguió creando gags tanto para otros cómicos como para sí mismo, y trabajó en lo que más le gustaba hasta el día de su muerte. Igual soy yo, pero yo no creo que eso sea estar acabado, eso es sobrevivir, lo cual en Buster era tan natural como el triunfo.

jueves, 2 de julio de 2009



Qui comincia la sventura dil signor Bonaventura.

Con este pequeño verso empezaban todas las aventuras/desventuras de un personaje de historieta que debutó en el Corriere dei Piccoli en 1917: El Señor Bonaventura; cuya indumentaria y modos podían haber sido prestados por cualquier máscara de la Commedia dell Arte.

Lunático, despistado, eternamente asombrado ante un mundo salido de un teatro de Guiñol, acompañado siempre por su simpático y curioso perrito o, a veces, por un hijo que es igual que él pero más bajito; las surrealistas historietas de este personaje acababan con la entrega de un vale de un millón, recompensa que aparecía como un regalo de la suerte, porque Bonaventura envuelto en sus propias tonterías y payasadas nunca hacía ningún esfuerzo para merecersela.

Sergio Tofano, que firmaba como Sto, era el autor de este mundo lleno de movimiento ilógico que volvía loco a los futuristas italianos de aquella época. Era además de dibujante, un hombre de teatro, dándole carne al personaje de tinta que él mismo creó. Primero, en muchas funciones de variedades en el que él aparecía como Bonaventura dibujando sus personajes como regalo al público y después con un espectáculo interpretado, dirigido, escrito y escenificado por él mismo que se llamaba precisamente "Qui comincia la sventura" y que se estrenó el 19 de abril de 1927. Es el principio de una carrera más allá de las páginas del Piccolo: cinco espectáculos teatrales, una película (en 1942) e, incluso, algunos discos. Así describe a Sto, Claudio Bertieri en la Historia de los Cómics de Toutain:

Estrafalario, Estrambótico, funambúlico y visionario, sigue siendo el máximo protagonista de la historieta cómica italiana por su vivacidad, su gracia, su inteligencia y su fantasía. Es, durante un tiempo, uno de los grandes personajes del teatro nacional.

Toda esta entrada no tendría sentido si no hubiera encontrado en youtube el siguiente video, una aparición de Sergio Tofano en la televisión italiana recreando una de las aventuras de Bonaventura. Me alegra ver como su actuación está tan cerca del payaso, afianzando mi convicción de que el payaso y el personaje de cómic de humor están muy cerca. Con esa caracterización que lo convierte en una suerte de muñeco, que podría estar la mar de cómodo con Guiñol o Mr Punch (o mejor: ¡Con Pinocho!) en un teatrillo de marionetas. Es por eso que me apetece tanto que Sto inaugure la sección de videos de este blog